Qana

Julio 31, 2006

No me cabe en la cabeza cómo un gobierno puede ser tan hijo de puta. Es como si unos narcos secuestraran a un agente de la DEA en la frontera y en represalia Bush ordenara el bombardeo de Mazatlán y Tepito. Pero ni así me cabe en la cabeza.


Esta señora no me ha hecho nada.

Julio 31, 2006

Es Ulla Tørnæs, ministra danesa de Desarrollo.
Me la topé en la red por casualidad cuando buscaba fraudes electorales.
Parece ser que dice cosas razonables.
No es misoginia.
No es racismo.
No es prejuicio.
Es simplemente que su expresión facial despierta en mí terrores ancestrales e incontrolables.


Numeralia

Julio 31, 2006

Según las cifras de la Secretaría de Segutridad Pública (SSP) capitalina, los asistentes a la asamblea informativa de este día en la Ciudad de México superaron a la población total de algunas capitales nacionales: Varsovia, Bakú, Estocolmo, Belgrado, Quito, Montevideo, Túnez, Rabat, La Paz, Managua, San José, Amsterdam, Tbilisi, Praga, Monrovia, Tegucigalpa, Dublin, Phnom Penh y Viena.

También fueron más numerosos que los habitantes de, entre otras, estas ciudades: Vancouver, Cincinnati, Sacramento, Kansas City, San Antonio, Las Vegas, Nueva Orleáns (antes del Katrina), la mancha urbana Brownsville-McAllen-Matamoros-Reynosa, Indianapolis, Orlando, Salt Lake City, Maracaibo, Barranquilla, Haifong, Lusaka, Valencia, Liverpool, Mosul, Pretoria, Lyon, Turín, cualquiera de las Córdobas (la argentina, la española, la mexicana, las dos de Colombia, la filipina…), León (Guanajuato), Marsella, Austin, Valencia, Toluca, Oklahoma City, Torreón, Sevilla, Zurich, Oaxaca…

Si la asamblea informativa fuera una entidad federativa, en términos demográficos estaría arriba de Nayarit, Colima, Tlaxcala, Zacatecas, Durango, Baja California Sur, Yucatán, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Aguascalientes.

Pero, según la Policía Federal Preventiva (PFP), citada por Reforma, “fueron 180 mil personas las que asistieron a la marcha y mitin convocados por Andrés Manuel López Obrador, en el Zócalo capitalino y durante el trayecto sobre Paseo de la Reforma”.

Cada quien es libre de creer lo que quiera. Fin de los despachos.


Dolor de tobillos

Julio 31, 2006

Dos y media de la tarde. Mi relación con el mundo se sintetiza, básicamente, en un tremendo dolor en los tobillos, y todavía falta un trecho para la estación Juárez del metro; otro para ir de Juárez a Zapata, de ahí hasta el estacionamiento de Wall-Mart, y todavía hay que entrar a la tienda, en cuyos pasillos pululan los compradores (“compradoras y compradores”, insistiría la presidencia gerencial) que portan banderas, consignas, colgajos y pintas faciales voto por voto y casilla por casilla. Hay que comprar cualquier chuchería para que sellen el boleto y pueda así ahorrarme 32 pesos. Qué espejismo: Wall-Mart no pierde ni con las movilizaciones populares, y salgo de ahí con ciento cincuenta pesos de cosas perfectamente innecesarias, y así y todo debo pagar 51 pesos de estacionamiento. Esta transnacional es el cuidacoches más caro del mundo. Pero valió la pena.


¿Mensaje para Norberto?

Julio 31, 2006

La cruz y el moñito tricolor no desentonan.


Campamentos

Julio 30, 2006

Conocí a López Obrador el 1 de diciembre de 1994 al pie del Monumento a la Revolución, en donde los perredistas tabasqueños habían acampado en una de sus varias marchas a la capital. Zedillo había tomado posesión esa mañana y había disturbios por todo el centro.

Frente al edificio de la Lotería Nacional, a cincuenta metros de donde nos encontrábamos, unos vándalos habían incendiado un automóvil ante la mirada indolente de miles de granaderos. Cuando éstos se decidieron por fin a actuar, en vez de hacerlo contra los provocadores, se lanzaron contra Manuel Meneses, que era jefe de Información de La Jornada, y le rompieron varias costillas a patadas. También la emprendieron contra nuestro fotógrafo Carlos Cisneros, a quien le pusieron una santa madriza, y quien fue rescatado por Epigmenio Ibarra de entre las pezuñas de los oficiales.

Ya desde antes, cuando las llamas empezaron a brotar del vehículo, Andrés Manuel se asomó al desmadre, vio de qué se trataba y les ordenó a los suyos que permanecieran en sus tiendas. Me impresionaron el orden y la limpieza que imperaban en el campamento de los tabasqueños.

Hace unas horas, ese mismo señor encabezó la instalación de campamentos en varios puntos de la ciudad. Sus detractores pensarán que se trata de una maniobra populista para llevar a los pobres a vivir en Polanco. Aquí en el Hemiciclo, muchos de sus seguidores se aterraron al ver y escuchar en la pantalla gigante el anuncio del plantón permanente y trataron de poner pies en polvorosa. Se entiende, porque el dolor de patas ya es insoportable. Pero de aquí no se mueve nadie, simplemente porque, aunque se quiera, no se puede.


Moral o matemática

Julio 30, 2006
Aquí se ilustran los límites de la función “zoom” de un teléfono celular
También tiene cabida en este espacio, disputado para la existencia, milímetro a milímetro, por un montón de miles, el logotipo del PRI, cuya corriente “Benito Juárez” recuerda en una enorme manta que el triunfo de la reacción es moralmente imposible. No sólo eso. Si ha venido uno de cada diez, uno de cada ocho, de quienes votaron por el Peje, entonces hay que precisar la frase juarista: el triunfo de la reacción es matemáticamente imposible, por más hilderitmos y algobrandos que le pongan.

Años y glorietas atrás

Julio 30, 2006

En el 88, años y cuadras atrás, le fue colocada una banda presidencial a la estatua de Cuauhtémoc y la imagen resultante fue reproducida en una etiqueta con la siguiente leyenda al pie: “Aquí no se raja nadie”. Pero el primero en rajarse fue el susodicho, parecen recordar decenas de pancartas. Un botón de muestra.


Corte informativo

Julio 30, 2006

Cerca del mediodía, los organizadores tuvieron una descarga hormonal y anunciaron que había tres millones de almas en el centro de la ciudad de México. Dos millones me parece una cifra más realista.


Marchas en Bizancio

Julio 30, 2006

Aquí nos tocó mirar, diría Cristina Pacheco, porque llegar al Zócalo fue imposible, y a diez cuadras del corazón de la asamblea se siente la misma asfixia que en la plaza de hace quince días. La marcha en el Distrito Federal tiene movimientos espejo en Bizancio: se sigue debatiendo cuántos ángeles caben en la punta de un alfiler y cuántos ciudadanos se requieren para colmar toda la superficie no construida del Primer Cuadro. Aquí, por lo pronto, a la vista del Benemérito, había más de los que caben.