No te quiebres, país

Junio 30, 2007
  • No estoy harto sólo por los siete meses que lleva Felipe queriendo convencernos de que sí sirve para presidente;
  • no es únicamente que sumemos ya seis años y medio bajo gobernantes panistas rateros e iletrados;
  • ni siquiera es porque El Peje me caiga muy bien que digamos;
  • son los 18 años y seis meses de salinismo ininterrumpido los que me tienen hasta la madre.

Durante todo ese tiempo, el país ha resistido y los gobernantes no han conseguido destruirlo.

A sumarme a esa resistencia voy. Por ella seguiré yendo.


Viene-viene ejecutado por Morfeo

Junio 29, 2007

Vi a un cuidacoches convertido en cuidasueños (nomás los suyos) y en flagrante abollador del automóvil que había jurado defender. Le tuve envidia:

Salud a ti, que duermes
entre el sol y el cemento
y resistes el ruido
del hormiguero urbano,
la mentada de madre
de los clasemedieros
y el ‘qué dirán’ de todos
los que te ven y pasan.

Salud a ti, que sueñas
y defiendes tu sueño
del calor de la tarde,
de la nube imprevista,
de la extorsión segura
del agente de tránsito.

Salud a ti, que huelgas
a media contingencia
y párpados adentro,
descuidando propinas
y descuadrando un cofre;
feo, pobre y jodido
pero libre ante todo.



¿Para qué sirve la FINUL?

Junio 28, 2007
Jeyson Alejandro Castaño Abadía,20 años, colombiano
Johnattan Galea García, 18 años, madrileño
Manuel David Portas Ruiz, 19 años, sevillano
Yhon Edisson Posada Valencia, 20 años, colombiano
Jefferson Vargas Moya, 21 años, colombiano
Juan Carlos Villora Díaz, 20 años, avilés


Los muertos
El domingo seis soldados del contingente español de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas para Líbano (FINUL) murieron en el sur de Líbano. Una mano anónima (¿Hezbollah? ¿Israel? ¿Siria? ¿Al Fatah al islam?) hizo detonar 50 kilos de explosivos al paso del vehículo blindado en el que viajaban los efectivos internacionales. Cuando uno lee “soldados” se imagina a hombres curtidos en el arte del combate y la aniquilación. Los fallecidos en Líbano tenían entre 18 y 21 años, y no hay forma de evitar que el ataúd le quede grande a un muchacho en esas edades. Los funerales de Estado debieran reservarse para protagonistas un poco más curtidos en la vida. Pero así son las guerras: los comandantes en jefe son hombres maduros o algo más, operan desde aposentos con aire acondicionado a miles de kilómetros del campo de batalla y las unidades de combate son apenas puñados de pixeles en las pantallas en las que se recrea el mapa del conflicto.

Líbano es “un escenario de guerra”, ladró Mariano Rajoy horas después del atentado, como si se necesitaran años de estudio para concluir que el País de los Cedros está sumido hasta las copas de esos árboles en una conflagración bélica o, más bien, en varias. Las más visibles y recientes son los duelos entre Hezbollah (chiíta) e Israel, los que sostienen el embrionario ejército nacional y Al Fatah al Islam (sunita) y la que Tel Aviv sostiene más o menos contra todos los seres vivientes que se encuentran al norte de su frontera, pero no son las únicas; en territorio libanés se libran, además, complejos y confusos enfrentamientos de largo aliento que involucran a Siria, a Irán y a las potencias occidentales.

La tarea oficial de la FINUL consiste desde marzo de 1978 (copio de la página oficial) en “confirmar la retirada de las fuerzas israelíes del sur de Líbano, restaurar la plaz internacional y la seguridad y asistir al gobierno del país árabe en asegurar el restablecimiento de su autoridad en esa área. Adicionalmente, en agosto de 2006 el Consejo de Seguridad le ordenó monitorear el cese de las hostilidades (entre Israel y Hezbollah, supongo), acompañar y apoyar al ejército libanés en su despliegue al sur, coordinar sus actividades con los gobiernos de Beirut y Tel Aviv, garantizar la entrega de ayuda humanitaria y el regreso de los desplazados, ayudar en el desarme de la zona y asistir al gobierno libanés para asegurar las fronteras e impedir el ingreso de armas y material relacionado”.

Suena muy bonito pero de 1978 a la fecha Israel ha invadido el sur de Líbano cuantas veces ha querido, sus aliados han cometido masacres de civiles en las narices de los cascos azules, las facciones rivales no han encontrado en ellos un obstáculo serio para matarse mutuamente y la región supuestamente bajo control de la FINUL sigue siendo una tierra de nadie. Los comandantes de esta fuerza tienen prohibido responder a las invasiones israelíes que han sido, por mucho, los principales factores de violencia, destrucción y muerte en la zona. Botón de muestra: en julio del año pasado las fuerzas de Tel Aviv lanzaron un bombardeo sobre una posición de las fuerzas de la ONU. Se les exigió en diez ocasiones que detuvieran el fuego pero continuaron el ataque y mataron a cuatro observadores militares, en lo que Kofi Annan y el canciller libanés, Fwazi Sallhuk, llamaron una agresión “deliberada”.

El despliegue de un cuerpo castrense que tiene prohibido defenderse –al menos, de su enemigo más peligroso y mortífero– es un crimen de la simulación diplomática: La FINUL obedece al designio de encubrir la falta de voluntad de los gobiernos occidentales ante la agresividad de Tel Aviv contra los países vecinos. Sus efectivos podrán ser heroicos, pero son como patos sentados para los ejercicios de puntería de Israel y de las milicias que pululan en el sur libanés. Si no se modifican las reglas, más valdría que los muchachos que integran la misión fueran devueltos a sus hogares; de preferencia, vivos.

Anuncio en la página web del Ministerio de Defensa de España


Foto por foto

Junio 28, 2007


En Guanajuato no existes, Jorge

Junio 26, 2007

Andaba tras las huellas del Ibargüengoitia, que desde el Más Allá las sigue dejando, pero los gobernantes panistas de su estado y su ciudad natales no saben nada de él. Me gustaría preguntarles en persona su opinión sobre el novelista al gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez y al Pdte. municipal Eduardo Romero Hicks. Tal vez si escuchan el sonoro apellido peninsular (vasco, pues), piensen que les estoy hablando de un accionista de Repsol muy interesado en privatizar los drenajes de Celaya, si es que los Sahagunes todavía no se los clavan. Miren nomás:


Soluciones finales

Junio 26, 2007
El video
La semana pasada el parlamento iraní aprobó por abrumadora mayoría una disposición que considera “corruptores del mundo” a quienes participan en la elaboración de materiales pornográficos. No se trata de una simple condena moral, sino de una invitación al matadero, porque en esa categoría entran los más aborrecibles pecadores (en Irán pecado y delito son lo mismo), susceptibles de ser condenados a muerte. La decisión parlamentaria fue considerada reacción ante el escándalo que empezó el año pasado porque circuló un video en el que supuestamente aparece una actriz televisiva muy famosa, Zahra Amir Ebrahimi, en un encuentro sexual con un muchacho que podría ser su ex novio. Observen, si lo desean, esa grabación aburridísima para todo mundo a excepción de los protagonistas y los guardianes de la Ley Islámica: los primeros consiguieron unos minutos de placer y los segundos tuvieron en sus manos la raíz del Mal. Ahora Zahra está en graves dificultades legales y el muchacho se encuentra en la cárcel, después de una fuga a Armenia y de una extradición.

La actriz

Uno piensa que, salvo por la imperdonable tontería de quitarse el condón antes de tiempo, no tendría por que haber en ese fragmento de video un peligro de muerte para los actores, los cuales no le hacen daño a nadie al videograbarse, o dejarse videograbar, mientras copulan. En Occidente la práctica no sólo se ha vuelto un aliciente para el erotismo alicaído de muchas parejas (o tríos, o cuartetos, o regimientos) sino que se ha convertido en recurso mercadotécnico para remontar los baches en la popularidad de actrices y cantantes. No falla: es cosa de picar el botón de “record” en una cámara, dar consuelo a las glándulas, a cuadro, filtrar el resultado en Internet y luego poner el grito en el cielo porque alguien invadió su privacidad. Es posible que Zahra haya pretendido imitar a sus colegas gringas, o bien que haya buscado un cachondeo adicional, o bien que los orgasmos pixeleados no sean de ella. Es lo de menos. Lo grave es que 148 de 152 parlamentarios iraníes presentes en la votación estén tan convencidos de que el episodio debe pasar de la cama al patíbulo y que la pornografía es tan ofensiva a los ojos de Alá que debe ser sancionada con la muerte. Qué vulnerable y débil tiene que ser una idea de Dios que ha de ser cuidada con semejante celo por parte de sus devotos.

Lo peor de todo es que fuera de Irán no estamos necesariamente mejor en materia de civilidad y tolerancia. El viernes, en algún lugar particularmente oscuro del cerebro de Enrique Peña Nieto, se gestó la idea de que, ante la insuficiencia del Ejército para combatir al narco, hay que tomar en cuenta “experiencias radicales y contundentes” de países en las que el consumo y la venta de estupefacientes se castigan con la pena de muerte. La idea se abrió camino hasta la boca del gobernador mexiquense y salió por ella en forma de una declaración que fue recogida por varios medios (por ejemplo, La Jornada y Milenio del 22/06/07), por más que alguien en el gobierno de Toluca, dotado de un mínimo de pudor, decidió escamotearla del boletín oficial en la página web del Edomex.

De oscuro y al centro: Medina Mora y Peña Nieto

Qué genialidad, y cómo no se nos había ocurrido antes: basta con matar a todos los consumidores de drogas para que desaparezca, como por arte de magia, el problemón del narcotráfico. Más difícil que combatir las adicciones o perseguir películas de sexo explícito es evitar la existencia de individuos con las circunvoluciones cerebrales peinadas a la Hitler, es decir, prestos a reducir cualquier ecuación conflictiva en una elegante solución final: ¿Nos molestan los judíos, los gitanos y los homosexuales? Pues hagámoslos pantallas para lámparas. ¿Nos amenazan los pornógrafos? Pues aprovechemos sus orgasmos para sembrar mandrágoras al pie de los cadalsos. ¿No sabemos qué hacer con los adictos? Pues importemos juristas de Malasia, de Arabia Saudita y de Singapur para que nos ayuden a codificar la pena de muerte por posesión de cocaína y mariguana. En el camino ya se nos irá ocurriendo qué otras subespecies indeseables exterminar (ojo: los pobres también son muy desagradables; ah, y no hay que olvidar a los indios…) , y al final tendremos una humanidad hermosa, depurada y, sobre todo, con ideas claras.


Quemayama

Junio 25, 2007

Desde Sotavento llama
hasta el desierto chilango
para animar el fandango
el canto de Quemayama.


Hoy, por ejemplo…

Junio 25, 2007


… Seis chavitos del contingente español de la FINUL (Fuerza de Interposición de las Naciones Unidas en Líbano) murieron en un ataque al vehículo blindado en el que viajaban. Las edades de los fallecidos iban de los 18 a los 21 años, y tres de ellos eran colombianos (más les habría valido que la policía los deportara, cuando ingresaron a España, por no llevar consigo quinientos y no se cuántos euros). Esta pequeña carnicería es una excelente oportunidad para que el ministro de Defensa vaya al funeral, diga tres tonteras y salga en muchas fotos y en muchos minutos de noticiero. Fuera de eso, y habida cuenta que la FINUL no sirve para nada, no logro entender el sentido de esas muertes.

Pero cómo duelen.



2 soldados de fortuna 2

Junio 24, 2007

Boilerplate en las trincheras de Francia

  • Rafael de Nogales Méndez, venezolano
  • El estadunidense Boilerplate

Nació en Táchira, Venezuela, en 1879, con el nombre de Rafael Inchauspe Méndez. Decía dominar el inglés, el francés, el alemán, el árabe y el chino, además del español, y aseguraba haberse educado en Alemania, Bélgica y España, donde recibió instrucción militar, pero al parecer tuvo su bautismo de fuego a los 19 años, en Cuba, en donde peleó en el bando español en la guerra contra Estados Unidos (1898). En 1902 participó en la Revolución Libertadora en su país natal, y dos años más tarde trabajaba como espía para el gobierno de Tokyo en la guerra ruso-japonesa. Apareció en California en 1905, en donde conoció a Ricardo Flores Magón; volvió a Venezuela en 1908 tras el derrocamiento de Cipirano Castro, se enemistó con las nuevas autoridades, en 1910 tomó parte en la revuelta maderista pero abandonó México antes de la entrada triunfal de Madero a la capital del país. De regreso en Venezuela, se alzó en armas contra el gobierno de Juan Vicente Gómez, se declaró gobernador de Apure, fue derrotado mes y medio después y volvió a Europa.

Rafael de Nogales, en uniforme del Ejército Otomano

Según él, en 1914 “la guerra venía a ofrecer a mi espíritu militar su primera y más hermosa oportunidad; cuando ya no hubo manera de detener el conflicto universal, partí inmediatamente con el objeto de unirme a las naciones latinas de Europa, a pelear por mi raza y por la civilización dentro de la amplia y profunda hermandad latina”. Pero las tales naciones latinas no lo aceptaron y se halló combatiendo como oficial de las Fuerzas Expedicionarias Turcas. En algún momento del conflicto fue nombrado general de División del ejército prusiano y Guillermo II le concedió la Cruz de Hierro. Fue testigo y cronista de la masacre del genocidio de armenios en Anatolia y gobernador militar de Palestina, en donde se enfrentó a los ingleses en 1917. Narró sus aventuras en el libro Cuatro años bajo la Media Luna. Tras la guerra retomó sus andanzas por Estados: gambusino en California, vaquero en Nevada y Arizona y cazador de ballenas en Alaska. Unos años más tarde estaba peleando al lado de Sandino contra los invasores gringos. A raíz de esa experiencia escribió El saqueo a Nicaragua, volumen que fue incautado por los estadunidenses. Aseguraba que había pasado algún tiempo en China. Murió de pulmonía en Panamá el 10 de julio de 1936 y a últimas fechas ha sido convertido en héroe oficial por el gobierno de Hugo Chávez.

En algunos de sus párrafos da la impresión de que quería más a las yeguas que a las mujeres. Le fascinaba la acción, despreciaba el sosiego y le encantaba todo lo relacionado con matar. Se ufanaba de haber comido pescado crudo con todo y ojos, caimán en ensalada, culebras, carroña de oveja, carne humana, elefantes, rinocerontes, patas de jaguar y de oso pardo, mono asado, guacamayas, joroba de camello, anguilas eléctricas y tiburón podrido. Y escribió: “Se ha generalizado entre la gente la opinión de que un soldado aventurero debe tener, por sobre todo, un bravo corazón; mis experiencias culinarias son suficientes para demostrar que lo que realmente se necesita es un estómago de hierro”.

Roberto Arlt redactó un célebre artículo sobre los paralelismos entre Lawrence de Arabia y Rafael de Nogales, quien ha sido descrito como aventurero, como mercenario, como revolucionario y como intelectual, aunque él se proclamaba “caballero andante”. Tal vez fue todas esas cosas en distintos momentos de su vida. De algunas de sus andanzas no hay más prueba que su palabra, y tengo la impresión de que era, sobre todo, un portentoso fabulador.

Como De Nogales, el estadunidense Boilerplate hizo sus pininos bélicos en Cuba durante la guerra de 1898, pero en el bando contrario. Su presencia fue decisiva en el combate librado en junio en Las Guásimas, en el que las fuerzas gringas, comandadas por Theodore Roosevelt, propinaron un grave revés a las peninsulares. Un año después Boilerplate combatió en Filipinas; en 1900 fue asignado al 14 Regimiento de Infantería, desplegado en China durante la Rebelión de los Boxers, y en 1904 se encontraba de visita en Puerto Arturo cuando esa localidad del oriente ruso fue atacada y sitiada por los japoneses. Nuestro personaje fue integrado al grupo de observadores militares estadunidenses y presenció in situ la desastrosa derrota de las armas zaristas.

En 1916 Boilerplate participó en la expedición punitiva del general Pershing contra las fuerzas de Francisco Villa. Su tarea específica era el reconocimiento en profundidad, pero el 19 de marzo, en los alrededores de Namiquipa, Chihuahua, dejó atrás a la unidad a la que estaba asignado (nada menos que el legendario 10° Regimiento de Caballería, integrado casi exclusivamente por negros), se extravió y fue a toparse de frente con los hombres del guerrillero mexicano, quienes lo capturaron y lo llevaron ante su jefe. En los días siguientes Villa enfrentó y derrotó a una fuerza de carrancistas que pretendía cercarlo y en uno de esos combates estuvo a punto de ser acribillado por una ametralladora del enemigo. Por una razón desconocida, Boilerplate intervino y le salvó la vida. La ofensiva villista no duró mucho, el pequeño contingente se desbandó y el aventurero estadunidense escapó de sus captores y logró reunirse con el 10° de Caballería. Unas semanas más tarde la expedición de Pershing volvió a Estados Unidos sin haber logrado su objetivo de liquidar a las fuerzas del revolucionario mexicano.

Foto del recuerdo con mi General Villa

Boilerplate también combatió en la Primera Guerra Mundial. Integrado al Primer Ejército de Estados Unidos, y de nuevo bajo las órdenes del antipático Pershing, tomó parte en las campañas de Saint Mihiel, en septiembre de 1918, y de Meuse-Argonne, al mes siguiente. El 2 de octubre Pershing ordenó a sus hombres que avanzaran a través del bosque de Argonne “sin importar las pérdidas que tengamos”; un batallón de 550 hombres incursionó por el valle de Charlevaux, pero pronto fue cercado por los alemanes. Se intentó por aire pero los biplanos gringos fueron derribados. La situación se hacía angustiosa y Pershing le ordenó a Boilerplate que se internara entre las líneas enemigas, cargado con agua, comida y municiones. Por increíble que parezca, nuestro personaje realizó con éxito su tarea. Unos días después, el 7 de octubre de 1918, en un asalto contra las posiciones alemanas, el héroe desapareció sin dejar rastro. Nadie lloró su muerte porque ni siquiera era humano, sino un robot diseñado y construido por el profesor Archibald Campion en un laboratorio.

Todo indica que la historia de Boilerplate es un poco más imaginaria que la de Rafael de Nogales. Al parecer, la urdieron Anina Bennett y Paul Vincent Guinan, una pareja muy locochona que vive en Chicago.


A mayor abundamiento

Junio 22, 2007

21 de junio de 2007,14:11:15

“Estimado Pedro Miguel,

Me imagino que recibes una cantidad importante de correos electrónicos todos los días y por lo mismo no tienes tiempo de responder a tod@s l@s lector@s de tu columna, así que no espero una respuesta a este correo. Sin embargo, me encantaría recibirla porque no estoy de acuerdo con parte de lo que argumentas y me gustaría saber tu opinión al respecto.

En Navegaciones publicado hoy jueves 21 de junio de 2007, en la última sección, se menciona que la razón por la que el ex-presidente Fox destinó 31 mdd al financiamiento de OMP fue “quedar bien con Occidente y presentarse como un gobernante moderno, democrático y humanista que nunca fue”. Tengo muchos puntos sobre esta aseveración. Con lo único que estoy de acuerdo es que Fox no era un gobernante moderno, democrático y humanista. De ahí en fuera creo que deben hacerse varias precisiones.

Primero, si durante la administración de Fox se destinó una cantidad importante de dólares al presupuesto de las OMP no fue porque una decisión personal de Fox o de alguno de sus colaboradores, sino porque es una obligación del Estado mexicano como miembro de las Naciones Unidas. Lo anterior, en virtud del artículo 17 de la Carta de San Francisco y de la Opinión Consultiva de la CIJ del 20 de julio de 1962.

Segundo, aun cuando es totalmente reprobable la actitud de algunos cascos azules y por supuesto que son culpables de los delitos que se les imputa en varias misiones (como bien señalas en tu columna), han sido casos aislados y de ninguna manera representa la conducta de la mayoría de los cascos azules en el mundo. Lo que más me molestó de tu columna es que de su lectura podría inferirse que es un grave error que México contribuya a OMP, con lo cual estoy totalmente en contra por muchas razones. Para todos aquellos que creemos en la existencia de una comunidad internacional que aun con instituciones débiles como Naciones Unidas ha podido dar algunos pasos adelante en la protección de la persona humana a través de acciones como el apoyo en situaciones post-conflicto, es absolutamente reprochable el que hagas inferir a tus lectores que lo que hizo el Estado mexicano (y no Fox, como argumenté en el párrafo anterior) es incorrecto porque puede terminar financiando la explotación de personas. Además de esto hay otros dos puntos que quisiera señalar.

1) Desafortunadamente en México, la opinión pública en general, parte de la clase política e incluso dentro de la comunidad académica, no hay una vocación internacionalista. No sólo no conocemos los conflictos internacionales más graves que vive nuestro planeta, sino que cuando sabemos un poco de ellos, preferimos ignorarlos porque “está del otro lado del mundo”. Por este motivo, es loable que llames la atención sobre una asunto internacional terrible (los delitos que han cometido algunos cascos azules), pero creo que el último párrafo de tu escrito puede fomentar que algunas personas se opongan al financiamiento para OMP que no sólo es necesario, sino obligatorio porque es una disposición contractual. ¿Por qué habrías de fomentar este tipo de actitudes? ¿Estás en contra del financiamiento a OMP?

2) Si alguna vez has platicado con cascos azules te diste cuenta que son personas que merecen todo nuestro respeto porque la labor que realizan va más allá del dinero que obtienen por ello. Ponen su vida en peligro por resguardar “la paz y seguridad internacionales”, por colaborar a la reconstrucción de países que los académicos denominarían “Estados colapsados”, por proteger a los derechos humanos, por asegurar que los víveres lleguen a la población civil, entre muchas otras acciones. Repito, el último párrafo de tu artículo invita a reconsiderar la pertinencia de financiar estas acciones y creo que eso o no lo consideraste a la hora de escribirlo o crees que muy probablemente “algunos de esos dólares salidos de nuestros impuestos hayan servido para pagar la explotación de las kidogo usharatis congolesas o, peor aún, hayan hecho parte del salario de los violadores de niñas en Yuba.”

Para finalizar, quisiera reiterar que no estoy negando de ninguna manera que se hayan presentado casos aislados de comisión de delitos por parte de cascos azules, pero esto no representa en la realidad el comportamiento de la gran mayoría de cascos azules y por ello deberíamos de cuidar nuestras palabras para no caer en generalizaciones.

Espero no tomes mal estos breves comentarios. El asunto que tocaste en tu columna lo he estado siguiendo de cerca y por ello me atreví a escribirte para disentir sobre algunas de tus aseveraciones.

Saludos,

Stephanie Black León